Por qué no enfrentarme a la realidad, por qué no decirles: "Sois vosotros, mi mal."
Necesito creerme mi libertad, parece ingenuo creerse a estas alturas, que el hombre es libre, pero tenemos que creerlo, hay que luchar todos los días por estar mas cerca de la felicidad y de la libertad; yo hoy, aporto mi granito de arena a ésta noble causa y con gesto revolucionario, me voy a tomar una cañita al "Dublín".

